La instrucción de la causa se llevó a cabo fuera de plazo y
se considera nulo el auto del Juzgado que abrió la fase de procedimiento
abreviado, previa a la apertura de juicio oral
Caso Hotel Fariones: siete años desde la denuncia, siete
días de retraso

La Audiencia Provincial ha suspendido este martes el juicio
del Hotel Fariones y ha decidido devolver el caso al Juzgado de Instrucción
número dos de Arrecife al dar por bueno el argumento de la defensa del
empresario Juan Francisco Rosa de que se habría prolongado la instrucción de la
causa fuera de plazo.
La Sección Primera, compuesta por los magistrados Pedro
Herrera, Miguel Ángel Parramón y Victoria Rosell, llevó a cabo un receso tras
las cuestiones previas formuladas por la defensa y ha aceptado el argumento de
la defensa de Rosa, ejercida por el letrado José Antonio Choclán.
El abogado del empresario alegó que la prórroga de la fase
de instrucción se dictó el 18 de julio de 2019, una semana después que hubiera
vencido el plazo para instruir la causa. Choclán planteó que habría que anular
10 de los 15 tomos del sumario.
El magistrado Pedro Herrera apuntó que no había duda de que
las actuaciones se llevaron a cabo fuera de plazo y que el auto de pase a
procedimiento abreviado sería nulo. Por eso, la Audiencia ha decidido devolver
la causa al juez Jerónimo Alonso, que instruyó el procedimiento.
Ahora el Juzgado de Instrucción número dos de Arrecife
deberá determinar si con lo que se había instruido antes de que finalizara el
plazo máximo para las diligencias previas hay suficientes indicios de delito y,
si se dan esas circunstancias, volver a pasar la causa a la fase de
procedimiento abreviado, previa a la apertura de juicio oral.
La defensa de Juan Francisco Rosa, ejercida por el abogado
José Antonio Choclán, alegó que son nulos 10 de los 15 tomos de la causa
La acusación particular alegó sin éxito que la instrucción
no había caducado porque se debería empezar a contar desde que se formuló una
ampliación de la querella inicial. Con ese cómputo se salvaría la instrucción
del caso del Hotel Fariones.
En este juicio estaban acusados Juan Francisco Rosa, sus
hijos Raquel y Juan Andrés, y su prima Rosa María Rosa. La Fiscalía solicitaba
una pena para los acusados que se eleva hasta los cuatro años de prisión, en el
caso de Juan Francisco, y de dos años para el resto, como cooperadores
necesarios.
Todos estaban acusados de dos delitos societarios de forma
continuada, uno de ellos de administración desleal o fraudulenta y otro de
falsedad en documento mercantil.
La acusación particular, ejercida por la familia
García-Bravo, socia del Hotel Los Fariones, añadía un presunto delito de
apropiación indebida y elevaba esa petición hasta los 11 años de prisión para
los acusados.
¿De qué se acusaba a
Rosa?
01. La querella. Se
produjo a raíz de la gestión de la sociedad Hotel Los Fariones, que explota el
hotel del mismo nombre, del que la familia García-Bravo tenía el 25 por ciento
y ejerce la acusación particular. Sostiene que se generó a la sociedad y al
socio minoritario un perjuicio económico “a sabiendas”, con el “claro ánimo de
favorecer” los intereses “personales, familiares y patrimoniales” de Juan
Francisco Rosa.
Según la acusación,
durante un periodo de al menos 18 años, Juan Francisco Rosa, a través de varias
sociedades y de sus familiares, habría estado tomando decisiones contrarias al
interés de la propia sociedad hotelera para beneficiar a sus propios intereses,
vaciándola de patrimonio.
Lo habría hecho
desviando dinero, hipotecando el hotel, acumulando deudas con organismos
oficiales como la Agencia Tributaria o la Seguridad Social, haciendo
ampliaciones de capital para disminuir el control de su socio, emprendiendo las
obras de remodelación de forma unilateral o con la imputación de deudas
artificiales.
La acusación sostenía
que todo esto lo habría hecho ocultando información a sus socios, realizando
juntas generales ficticias o expidiendo certificaciones falsas. Llegaron a
rebajar del 25 por ciento al 24,99 por ciento la participación de García Bravo
y así esta sociedad perdió su derecho a acceder a la contabilidad societaria.
Además, se agregaba en
el escrito de acusación, también les ocultaron los libros de actas y otra
información básica. Los socios aseguran que “la situación derivó en que durante
numerosos ejercicios la entidad tuviera un resultado financiero negativo y un
riesgo financiero que superaba el valor de su principal activo, el Hotel Los
Fariones”.
02. Perjuicios
económicos. El quebranto para la sociedad, según la acusación particular,
se eleva hasta los 42,2 millones de euros, de los que 20 millones serían por
las obras ejecutadas recientemente en el establecimiento hotelero. Según el
escrito de acusación de Fiscalía, los Rosa otorgaron entre 2004 y 2016
préstamos no documentados a favor de sociedades vinculadas a ellos mismos con
un interés inferior al legal. El perjuicio por este concepto sería de 1,7
millones de euros.
También hipotecaron el
hotel, utilizándolo como aval o garantía en 25 operaciones escrituradas a favor
de entidades vinculadas a la familia, “o incluso en beneficio exclusivo de la
persona física de alguno de los acusados o de personas de su entorno cercano”.
Estas operaciones se
hicieron entre 2014 y 2016 y supusieron un riesgo conjunto para la entidad de
al menos 48 millones de euros, una cifra superior al valor tasado del hotel, se
añadía en el citado escrito de acusación.
03. Venta de La
Perla. En marzo de 2014 enajenaron por escritura pública todas las
acciones que Hotel Fariones tenía en la sociedad Lanzasuiza (propietaria del
antiguo Hotel La Perla), a personas con las que tenían, al menos, intereses
económicos por un importe inferior al valor de mercado, según la acusación
particular.
Así, se destacó que
uno de los beneficiarios sería el empresario Rafael Lasso, que compró 970
acciones por un precio de 645.000 euros que ni siquiera habría pagado. La
operación fue mucho mayor y el quebranto por este concepto sería de otros nueve
millones, añade la acusación.
En este sentido, había
ocho locales en ese inmueble de La Perla que se cedieron para su explotación a
la sociedad Salmepa, que solo controla la familia Rosa y no sus socios. El
perjuicio suma casi 900.000 euros. También a Salmepa le arrendaron un local en
el Centro Deportivo Fariones por 1.500 euros cuando después esta sociedad lo
alquilaba por una media de 6.000 euros.
Además, desde 2012,
Hotel Fariones contrata a otras empresas del grupo de Juan Francisco Rosa
(Hotel Princesa Yaiza SA y PY. Hotels & Resorts) “injustificadamente y en
provecho de estas los servicios de management y marketing de la actividad de la
sociedad para los ejercicios 2014 a 2016, lo que ha supuesto para la entidad un
nuevo perjuicio por el abono innecesario de estos servicios impuestos de, al
menos, 849.359,77 euros”, señala el escrito de Fiscalía.
04. Las deudas. La
sociedad sufrió otro grave perjuicio, ya que acumuló deudas de casi siete
millones con las administraciones públicas, cuyo impago supuso un sobrecoste en
intereses, recargos y sanciones. Entre 2008 y 2016 acumuló una deuda de 3,3
millones por el impago de las cotizaciones a la Seguridad Social de los
trabajadores. En enero de 2014 tuvieron que hipotecar de nuevo el hotel para
garantizar un aplazamiento de la deuda.
Tampoco pagaron el
IGIC a la Administración Tributaria Canaria, llegando a una deuda de 1,2
millones. A la Agencia Tributaria no le pagaron las retenciones del IRPF de sus
trabajadores entre 2009 y 2014, acumulando una deuda de más de un millón, y
finalmente acabaron debiendo 1,2 millones de euros al Ayuntamiento de Tías “por
los distintos impuestos municipales devengados derivados de su actividad
hotelera en el período comprendido entre 2008 y 2016”.
05. Sobrecostes. El
Hotel Fariones cerró en el último trimestre de 2016 con cuatro estrellas y
volvió a abrir, completamente remodelado y convertido en un hotel de cinco
estrellas. Según señala la acusación, Juan Francisco Rosa y otros acusados
acordaron esta reforma de forma unilateral, sustrayendo al decisión “del
pertinente control y autorización de la Junta General de accionistas y sin plan
de viabilidad alguno”.
Las obras tenían un
presupuesto inicial de 16,9 millones de euros y debían estar terminadas en mayo
de 2018, pero acabaron costando 33 millones y el hotel abriendo en septiembre
de 2020. Entre los perjuicios para el accionista minoritario se detallan: un
sobrecoste de ejecución de obras sin justificar superior a los 16 millones de
euros y un lucro cesante por la falta de inicio de la actividad en la fecha
acordada de al menos dos millones.
También se destaca un
sobrecoste de financiación de 2,6 millones “al tener que acudir, dada la
crítica situación financiera de la entidad que imposibilita concesión de nuevos
préstamos bancarios ordinarios, a una entidad de fondo capital riesgo extranjero
que exige, entre otros conceptos, diferenciales de tipo de interés muy altos y
fuera de mercado, y que implica además la constitución de una nueva hipoteca
sobre el hotel a favor de dicho inversor; así como una aparente deuda
millonaria con las entidades vinculadas, ahora prestamistas de la entidad, por
la financiación concedida a la sociedad por el importe restante del coste
definitivo de las citadas obras”.
Fuente: https://www.diariodelanzarote.com/noticia/la-audiencia-suspende-el-juicio-del-hotel-fariones-y-devuelve-el-caso-al-juzgado-de